El tipo de Qart Hadasht
y el pulcro que amaba a Pabst
y el pulcro que amaba a Pabst
(unos cuantos pareados
y un solo verso collage)
Dijo un tipo en Cartagena:
«Esto da vergüenza ajena».
Ella preguntó: «¿Qué cosa?»
«Un hombre que huele a rosa
es, para mí, un horror.»
Él, en cambio, olía a sudor.
En Blueberry es de esperar,
mas él se podría duchar;
e igual o más importante,
usar el desodorante.
Rexona no te abandona
(Blueberry, siempre que puede,
se toma un baño y no hiede.)
La joven cartagenera
le dijo: «Espera, espera...»
Cortó él la conversación
pues era hombre de acción.
Se sentía descendiente
de Amílcar y de esa gente.
La joven había opinado:
«Usted vive en el pasado».
Él tenía en la memoria
un viejo libro de historia
que mal no había redactado
un maestro jubilado:
“Toda la historia de España”,
por don Chancleto Maraña.
(Él tenía a don Chancleto
por historiador completo.)
Él creía ser Magón
armando a la población.
Sintió por él mucha pena
la joven de Cartagena
(que, por cierto, era la esposa
del hombre que olía a rosa).
(El tipo de Qart Hadasht
odiaba el cine de Pabst;
prefería cual sus hermanos
películas de romanos.)
Post scriptum
(dos redondillas no más
y versos libres collage)
El héroe preferido
del esteta aquí mentado
(el marido perfumado)
era el teniente aludido.
Y por el amor de Dios,
Blueberry...
¡De paso,
tome su baño anual!*
Y amén del cómic francés,
del cine buen diletante,
gustaba el hombre elegante
del bohemio vienés.**
[*Chuihuhahua Pearl, 5B]
[** o sea, Pabst]
Una reflexión cabal
(en redondillas)
[final]
Es la narrada historieta
como algo contradictorio,
es como un don Juan Tenorio
que a las mujeres respeta.
Admira el cartaginés
al enemigo romano;
tiene el pulcro por “hermano”
al del hedor descortés.*
[*o sea, a Blueberry]
***