LAS PARALELAS EUCLIDIANAS
Euclides de mueve en un espacio ideal.
Las paralelas de Euclides nunca se juntan en un plano ideal.
Las curvatura físicas en nada afectan a estas paralelas.
Porque estas paralelas euclidianas son ideales.
El concepto de paralelas de Euclides es apriorístico e ideal.
¿Hallar en la experiencia rectas paralelas que se juntan?
Entonces no serían paralelas.
¿Hallar rectas paralelas convergentes en una elucubración mental?
Entonces no serían paralelas.
En un plano ideal, rectas paralelas son rectas que no se juntan.
Identidad apriorística de sujeto y predicado.
Y el enunciado es lógicamente reversible:
En un plano ideal, rectas que no se juntan son rectas paralelas.
Los no euclidianos no aceptan las reglas del juego de Euclides.
No quieren o no pueden ver que Euclides es idealista.
Los pitagóricos son idealistas.
El idealismo de Platón procede de los pitagóricos.
En Los Elementos, Euclides sistematiza el pensamiento pitagórico.
Lo sistematiza de forma sólida, magistral, genial.
Los no euclidianos no han hecho la más mínima mella en Euclides.
Riemann o Lobachevsky tergiversan a Euclides.
Los materialistas son expertos en tergiversar a los idealistas.
Recordemos como tergiversa (manipula) Marx a Hegel.
Los no euclidianos cambian el soporte geométrico:
Cambian el plano ideal por la esfera, por ejemplo.
A la distancia más corta entre dos puntos en la esfera llaman recta.
A las “rectas” que mantienen su dirección inicial llamaron paralelas.
Aunque se muevan en un espacio que las haga converger.
Aunque esa “rectas” no sean rectas.
Euclides se mueve en un terreno que trasciende lo físico.
Euclides crea en el mundo físico.
El que crea en el mundo físico se nutre de lo físico:
Un carro de dos ruedas avanza por un camino recto.
Certeza sensible: las huellas de ese carro.
Pero luego la certeza sensible se idealiza.
Lo físico se hace matemática ideal.
La matemática ideal es metafísica.
Los no euclidianos se mueven en lo no experimental.
Al elucubrar sin base en la experiencia, no son positivistas.
Pero se mueven en el terreno del materialismo, de lo físico.
Y, a la postre, son aceptados por los positivistas lógicos.
Reimann se posiciona contra las leyes divinas inmutables.
Se equivoca. Hay leyes divinas inmutables.
Pero esas leyes no aparecen puras en lo físico.
No son puras en lo físico pero tienen un algo de pureza.
Y avanzan hacia la pureza inmutable de la que proceden.
Las verdades eternas están en lo físico, más o menos ocultas.
La definición que da Euclides de paralelas es esta:
«Son rectas paralelas las que estando en el mismo plano
y siendo prolongadas indefinidamente en ambos sentidos,
no se encuentran una a otra en ninguno de ellos».